La pena puede uno soportarla solo; más para estar alegre se necesitan dos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tan terriblemente y locamente inmortal, como el amor inmenso que siento con vos. Que a mi trajiste por primera vez, aquel que nunca, nunca cambiará.
No hay comentarios:
Publicar un comentario