Me dejas con la más dulce pena matándome adentro Y un otoño vacío en el centro que sólo se llena
Con un poco más de tu esencia en las venas
Mis peques del trianguleto, gracias por hacerme un espacio en su vida y compartir momentos chinos y de cara de nada , por confiar en mi y dejar que yo confié en ustedes , por reírnos de cosas que no tienen sentidos, de fotos, de cara de nada , de chinos feos etc...
Tan terriblemente y locamente inmortal, como el amor inmenso que siento con vos. Que a mi trajiste por primera vez, aquel que nunca, nunca cambiará.